Desnuda ando en mi casa recordando tu partida. Sin lágrimas fue la noche, masturbando las heridas, tuve un orgasmo feliz antes de tu entierro. No había flores bonitas, solo dos macetas rojas, con unas calas blancas marchitas. Tu rostro estaba blanco, los ojos cerrados y una erección marcaba lo que me habías amado. Alguna mujeres viejas, arrodilladas rezaban, dos perros dormían roncando y un pajarito cantaba. En la mesa había vino, y una torta deliciosa . La música estaba baja, la gente gritaba. Tenías sesenta y pico y yo te amaba. Te fuiste así de ligero. Tal cual me dejaste un día. Te vino un ataque fuerte de desmayos... Y así temina la historia que viví escribiendo- Casi 14 años nos amamos sin vernos Y hoy me despido para siempre de su recuerdo Te veo en el infierno. mientras sigo leyendo los blogs que me dan vida. Me despido con un beso. Gracias a todos. Mucha de la Torre